martes, 30 de octubre de 2007

El SIDA en el mundo


SIDA: síndrome de inmunodeficiencia adquirida, enfermedad que afecta a los humanos infectados por VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana). Se dice que una persona padece de sida cuando su organismo, debido a la inmunodepresión provocada por el VIH, no es capaz de ofrecer una respuesta inmune adecuada contra las infecciones.
Cabe destacar la diferencia entre estar infectado por el VIH y padecer de sida. Una persona infectada por el VIH es seropositiva, y pasa a desarrollar un cuadro de sida cuando su nivel de Linfocitos T CD4 (que son el tipo de célula al que ataca el virus) desciende por debajo de 200 células por mililitro de sangre.
Quizás no haya un solo día en el que este cruel virus no tuviera porque ser noticia, pero hoy especialmente ocupa un lugar destacado en la mayoría de los medios de comunicación del mundo. Yes que según un artículo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, el VIH salió de Africa central hasta Haití, de ahí llegó a los Estados Unidos y empezó a expandirse por el resto del planeta.

El informe, exalta como el virus entró en territorio estadounidense alrededor de 1969, 12 años antes de ser identificado por la comunidad científica internacional.

Michael Worobey, profesor de Biología Evolutiva en la Universidad de Arizona y uno de los autores del estudio, indicó la posibilidad de que el virus se fuera adentrando poco a poco, sin llamar la atención, en la población heterosexual antes de dar el salto a la comunidad gay.

Los investigadores consideran que la cepa pasó a Haití con el retorno de muchos profesionales de ese país que habían trabajado en el Congo a principios de los años 60.


lunes, 29 de octubre de 2007

Introducción al sueño

Leyendo un claro día
mis bien amados versos,
he visto en el profundo
espejo de mis sueños
que una verdad divina
temblando está de miedo,
y es una flor que quiere
echar su aroma al viento.
El alma del poeta
se orienta hacia el misterio.
Sólo el poeta puede
mirar lo que está lejos
dentro del alma, en turbio
y mago sol envuelto.
En esas galerías,
sin fondo, del recuerdo,
donde las pobres gentes
colgaron cual trofeo
el traje de una fiesta
apolillado y viejo,
allí el poeta sabe
el laborar eterno
mirar de las doradas
abejas de los sueños.
Poetas, con el alma
atenta al hondo cielo,
en la cruel batalla
o en el tranquilo huerto,
la nueva miel labramos
con los dolores viejos,
la veste blanca y pura
pacientemente hacemos,
y bajo el sol bruñimos
el fuerte arnés de hierro.
El alma que no sueña,
el enemigo espejo,
proyecta nuestra imagen
con un perfil grotesco.
Sentimos una ola
de sangre, en nuestro pecho,
que pasa... y sonreímos,
y a laborar volvemos.


Antonio Machado

viernes, 26 de octubre de 2007

martes, 23 de octubre de 2007

Rumania se lleva la "Palma"

El aborto sigue dando que hablar . Asi, aunque en algunos paises de Europa pareciera ser un tema un tanto obsoleto y poco interesante, lo cierto es que para los rumanos resulta ser una cuestión de gran trascendencia .
Tal es asi, que el director de cine Cristian Miungiu ha querido llevar a la gran pantalla la dura historia de Otilia y Gabita, dos jóvenes estudiantes universitarios que tienen que enfrentarse a un embarazo no deseado.
Así, "Cuatro meses, tres semanas y dos días" , es el titulo del film ( ambientado en los ultimos años del comunismo) ganador de la "Palma de oro "en el ya más que mítico y archiconocido festival francés de Cannes. En cuanto a España, no ha habido suerte para Javier Barden ya que fue el ruso Konstantin Lavronenko, quien se hizo con el premio al mejor actor por su papel en Izgnanie.

Á Lyon: plus que paroles


lunes, 22 de octubre de 2007

Polémica en Francia


Francia recuerda una vez mas la carta escrita por un joven comunista asesinado por los alemanes en tiempos de guerra. La polémica está servida, pues ha sido el propio presidente de la república, Nicolas Sarkozy quien ha apoyado la lectura del documento en todos los liceos del pais. Así decía:

"Mi mami querida. Mi hermanito adorado. Mi papi amado,¡Voy a morir! Lo que les pido, a ti en particular, mami, es ser valiente. Yo lo soy y lo quiero ser tanto como aquellos a quienes les llegó el turno antes que a mí. Desde luego, me hubiera gustado vivir. Pero lo que deseo de todo corazón, es que mi muerte sirva para algo".
"No he tenido tiempo de darle un beso a Jean. Besé a mis dos hermanos, Roger y Rino.¡En cuanto al verdadero desgraciadamente no puedo hacerlo! Espero que todas mis cosas te sean enviadas, pueden servirle a Serge que, doy por descontado, estará algún día orgulloso de llevarlas.
A ti, papi, si te he causado, al igual que a mi mami, muchas penas, te saludo una última vez. Quiero que sepas que he hecho cuanto pude para seguir el camino que me has trazado. Un último adiós a todos mis amigos y a mi hermano a quien quiero mucho. Que estudie bien para que más tarde sea un hombre.
¡17 años y medio! !Mi vida ha sido corta! No tengo ninguna tristeza, salvo la de dejarlos. Voy a morir con Tintin, Michels. Mamá, lo que te pido, lo que quiero que me prometas, es que seas valiente y superes tu pena. No puedo poner más. Los dejo a todos, a ti Mamá, a Serge, a Papá, un beso con todo mi corazón de niño. ¡Valor! Su Guy, que los quiere. Ultimos pensamientos: "¡Ustedes que se quedan, sean dignos de nosotros, los 27 que vamos a morir!"




Guy Moquet

Phedre de Racine

Je le vis, je rougis, je pâlis à sa vue ;
Un trouble s'éleva dans mon âme éperdue ;
Mes yeux ne voyaient plus, je ne pouvais parler ;
Je sentis tout mon corps et transir et brûler ;
Je reconnus Vénus et ses feux redoutables,

D'un sang qu'elle poursuit tourments inévitables
Par des vœux assidus je crus les détourner :
Je luis bâtis un temple, et pris soin de l'orner ;
De victimes moi-même à toute heure entourée,
Je cherchais dans leurs flancs ma raison égarée.
D'un incurable amour remèdes impuissants !
En vain sur les autels ma main brûlait l'encens :
Quand ma bouche implorait le nom de la Déesse,
J'adorais Hypolite ; et le voyant sans cesse,
Même au pied des autels que je faisais fumer,
J'offrais tout à ce Dieu que je n'osais nommer.

Acte I scene 3 (1677)