jueves, 17 de enero de 2008

Encuentro pueril

El otro día, mientras intentaba estudiar para mi próximo examen sobre Economie Politique General de la France, algo llamó mi atención. No fue precisamente nada que tuviera que ver con la croissance ,la valeur ajoutée o la balance comerciale.
Detrás de la mesa de ma chambre hay una pequeña ventana. La idea de la que la mesa esté ahi es bastante clair. Se trata de que cuando alguien vaya a estudiar o hacer algo tenga la luz necesaria y adecuada, alors una ventana parece ser el mejor aliado.
Sin embargo los altos edificios de la ciudad de Lyon ( en dónde no falta una chimenea) impiden quelquefois que los rayos de luz traspasen la fenêtre....
En cualquier caso, aquel día decidí dejar la ventana entreabierta. No hacía tanto frío y necesitaba un poco de aire puro para afrontar la dificil tarea que nos había sido encomendada sobre la economía francesa.
En este país, los miércoles es un día especial.... más bien polémico. De hecho miércoles ha ocupado alguna que otra vez la portada de los perdiódicos más importanes . Le mecredi es un día en el que los niños no van al colegio.
Quizás por eso ,el destino , la casualidad o lo que quiera que sea hizo que me econtrara con Leo ese día. Más que otra cosa fue un encuentro visual. De hecho no estoy segura de si él se percató de tal situación.
No entendí muy bien como apareció este pequeño y dulce niño justo en frente de mi ventana. Llevaba una mochila en la espalda y en la mano sostenía una bufanda que le servía para entretenerse con algo, como una especie de juego malabar.
Leo hablaba con alguien. Casi gritaba. Fue quizás por eso por lo que pude llegar a enterarme de la petite histoire.
Nunca logré ver a Isabelle. Ella era la niña que estaba no muy lejos de Leo y a quién él hablaba sin parar. Entendí que se estaban despidiendo . Leo comenzó a reír y de pronto se sonrojó.
Ella dijo solo hasta mañana (a demain) pero el dijo que se esperara , que no se marchara aún.
Su madre la estaba esperando para tomar la merienda. Él se puso nervioso y fue entonces cuando escuché una voz que decía: Je t'aime.

1 comentario:

Luis Vilches dijo...

Oh là là, une belle histoire!!!

Como puedes ver ya he conseguido darme de alta y dejarte el primer comentario, que seguro no será el último porque me ha gustado mucho tu forma de escribir y las historias que cuentas.

Un beso y hasta la próxima entrada en tu blog, ma belle amie.