Cuando Julia dejó su país, nunca pensó que iba a encontrar tantas razones para no volver jamás. Seguramente no imaginó ni por un momento que en el nuevo mundo que le esperaba (o puede que el mundo fuese quién la esperase a ella) viviría tantas y tantas aventuras que le harían estremecer de felicidad en más de una ocasión.
Lo malo de esto, es que Julia, (desconfiada y no muy optimista) sabía que ese nuevo mundo tendría fecha de caducidad y un día…..el menos pensado…eso se acabaría.
Cuando algo se acaba, (siempre que haya sido bueno, placentero, agradable...), se queda una sensación un poco extraña, hay quienes dicen que se siente un vacío enorme, una angustia que llega a asustar, miedo, o simplemente tristeza, que era lo que a resumidas cuenta le ocurría a Julia.
Era tan feliz que a veces no sabia distinguir si aquello que estaba pasando era real o ficción. Aunque claro, para eso ya estaba su pesada y responsable conciencia que le hacía regresar y poner los pies la tierra para darse cuenta de que no debía dejarse llevar demasiado .... porque eso no seria para siempre… Me consta que lo intentaba pero casi nunca logró conseguirlo… Herman era demasiado real y eso nadie podía negarlo.
-¿Alguna vez has tenido un sueño?
- ¡Que preguntas me haces!… claro que si…todo el mundo ha soñado alguna vez algo en su vida.
-cuando era pequeño jugaba a ser pirata y a que un día encontraría un gran tesoro…. Para ello tendría que luchar y luchar y nunca dejar de luchar…era como soñar despierto….
-¿Qué te parece?... ¿Por qué no comenzamos a soñar algo juntos?....
martes, 12 de febrero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario