Como una hoja de papel en blanco.
Así no te recordaré.
Será como empezar de nuevo.
Ni el aire, ni el mar, ni la noche,
ni la lluvia, ni el silencio, ni las sombras,
sólo como una hoja de papel en blanco.
Una hoja sin escribir, sin historia.
En blanco.
Así no me dolerás.
Ni el día, ni las nubes, ni los niños,
ni el despertar, ni las ventanas.
Como una hoja en blanco.
Ni siquiera el otoño, ni el invierno.
Blanco.
Ni los colores, siempre blancos,
nada… solo una hoja.
En blanco.
miércoles, 28 de mayo de 2008
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3 comentarios:
Yo también te quiero, pero no te odio
(moco)
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