viernes, 16 de mayo de 2008

Desafío de madrugada

Tres de la mañana, una copa de vino (medio vacía)… y las palabras se le escapaban de su boca dormida…

Mañana… otro día.

Mañana volveré a comerme ese helado de leche merengada que me recuerda que una vez tuve seis años.

Mañana jugaré en la plaza del pueblo.

Mañana beberé agua fresca en la fuente de la esquina.

Mañana cantaré la melodía de esa canción que tanto te gusta y que hace que te estremezcas.

Mañana llamaré a mis padres.

Mañana enviaré una carta a ese amigo que hace mil años que no veo y un día prometí escribir.

Mañana visitaré a mis abuelos.

Mañana arrancaré una flor, esa que cada mañana veo cuando voy hacia el trabajo y nunca me atrevo a coger.

Mañana recitaré un poema.

Mañana compraré el periódico.

Mañana comenzaré a leer el libro que me regalaste.

Mañana reservaré los billetes que me llevan hacia donde hace tiempo quiero ir,… lejos.

Mañana le diré a alguien Gracias.

Mañana te pediré perdón. Disculpa por no haberlo hecho antes.

Mañana te regalaré un ramo de violetas.

Mañana gritaré, con el viento.

Mañana volveré a tocar la guitarra, y el piano.

Mañana caminaré las calles…perdidas…

Mañana me pondré ese vestido turquesa ... que te encanta.

Mañana te besaré…con las sombras

Mañana...


3 comentarios:

Alisa dijo...

MAÑANA... podremos hacer lo que queramos

MAÑANA... sea como sea, te seguiré teniendo

MAÑANA... ¡¡mañana ya puedes venir a mi piscina porque tengo la tarjeta!!

Anónimo dijo...

...y si el mañana no llega?
Por haberlo escrito, alguien esperara tu perdón, aun sabiendo que quizás no era para él y que tal vez no llegue, la carta que prometiste escribir dudo que se llegue a enviar... Dejamos todo para el mañana, y un día te levantas, y descubres que es tarde. Que ya no está ahí. Que pasó a formar parte de la eternidad, y lo único que te queda es el consuelo de las palabras al viento, que quieres creer que son escuchadas.
Entonces nos prometemos que no volveremos a dejar nada para el mañana, por lo menos lo importante. Que disfrutaremos al máximo de la vida, cada minuto, cada segundo... entonces pasa el tiempo, y volvemos a la realidad, nos llega el olvido, y volemos a dejarlo todo para otro día.
Prometemos lo que haremos y es cuando perdemos la voluntad de hacerlo.
Un saludo! Enhorabuena por el blog!

Anónimo dijo...

Pilar tienes mucha razón en lo que dices. Muchas gracias por ese comentario tan acertado. Es cierto como nos pasamos la vida dejando para "mañana" lo que en realidad podemos hacer en el presente, en el día,en el hoy,,, aunque es verdad que el miedo y la indecisión forman parte de la "cáscara" humana que nos cubre... habrá que luchar contra ellos ¿no?
un abrazo.
Gracias por leer mi blog. No te conozco pero he ledio también ya el tuyo, ha sido todo un placer. felicidades.