miércoles, 25 de febrero de 2009

WEIB


-Mademoiselle, il n’a plus de place dans le bus¡ On est désole mais vous ne pouvez pas monter¡
-Comment ça ?, Maaaaaais, j’ai un billet pour rentrer de Mannheim à Lyon¡
-Oui, J’ai vois…. mais ce n’est pas possible, vous devriez appeler la central de Eurolines et prendre un autre bus… je ne peux pas vous aider¡
- C’est à dire que…… je dois dormir cette nuit en Allemagne ?
- Comme j’ai dit, Le bus est « FULL ».

Ni siquiera un billete de bus, arrugado y casi roto de tanto « usarlo » (aunque no por ello sin valor ni fecha de caducidad), sirvió de excusa para dejar l’Allemagne y partir rumbo al país del fromage como habían previsto.
Céline había preparado su reencuentro con David hace tan sólo unos días. La inestabilidad e incertidumbre de su extraña relación les impedían de alguna manera hacerse una especie de planning, (de esos que tanto se llevan ahora) y organizar su tan preciado tiempo libre, sin estrés.
Sin embargo, una buena tarde tomó el metro hasta una de las estaciones de tren, de la ville, y compró un boleto por unos cien euros y pico con destino a la tierra de sol.
-Madame, cent euros six, s’il vous plaît, un peu plus chère que normalement car c’est le période de vacances.
-D’accord, ce n’est pas grave, je comprends.
-Vous devez être ici le vendredi soir à 21 heures, ok ?
-Oui, oui, Bien sûr¡

Preparó con entusiasmo y anhelo una vieja bolsa de viaje que andaba por casa. Algún que otro abrigo para “soportar” el frío y un buen gorro parisino para afrontar las posibles nevadas que por estos tiempos cubren la fresca Alemania… C’est tout!
A las 6 de la mañana, la “polizei” detiene el bus.
-Controooool, avisa un pasajero desde el fondo del pasillo…
-Excuse-me¡ Your passport, please? …, pregunta un policía alemán con tono serio e impasible en un inglés casi perfecto.
-Yes, Of course¡ , responde ella con cierto pavor y medio dormida.

Una hora después, amanece en Alemania, el bus se detiene, Céline busca su “rancio” equipaje de fin de semana, lo carga en su hombro y camina hacia él… que le espera…
Un paisaje, blanco y fresco les acompaña de camino a casa. Música de los 90 en la radio y la nieve por todas partes…. permanece durante los tres días, como fiel aliada hasta su regreso…., un regreso más tarde de lo acordado. A veces los billetes de ida y vuelta no sirven para nada … se quedan en blanco… como la nieve de Alemania y como ella se quedó ahora que se fue …